lunes, 17 de junio de 2019

Frases, Proverbios y Refranes: reflexiones en pocas palabras...

"La peor prisión es un corazón cerrado" 
Juan Pablo II

"¿Quién sabe las vueltas que puede dar la vida?"
Refrán

"La belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte"
Leonardo Da Vinci

"El secreto de la felicidad está en contar las bendiciones, no los cumpleaños"
Shannon Rose

"Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarlo; cuando veas a un hombre malo examínate a ti mismo"
Confucio

"Hay gente tan sumamente pobre, que sólo tiene dinero"
Anónimo

"El que tiene un por qué para vivir sabe soportar el cómo"
Anónimo

"La verdad jamás puede hacer daño a una causa que es justa y cierta"
Mahatma Gandhi

"Las decisiones que tomas en este vida, tendrán eco en la eternidad"
Anónimo

"Nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas"
Anatole France

"Un pesimista dice: <Un día menos de vida>
"Un optimista dice: <Un día más vivido>
Anónimo

"Levántate cada mañana con una sonrisa, y verás qué lindo es ir por ahí desentonando con el resto del mundo"
Mafalda

"Recuerda que el silencio, es a veces la mejor respuesta"
 Anónimo

"Si exagerásemos nuestras alegrías, como hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían importancia"
Anatole France
 
"La principal tarea del hombre en la vida es la de conocerse a sí mismo"
Erich Fromm

"Lo maravilloso de aprender es que nadie nos lo puede arrebatar"
 Anónimo
 
"En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido acerca de la vida: <Sigue adelante>"
Robert Lee Frost
 
"El que puede cambiar sus pensamientos puede cambiar su destino"
 Anónimo
 
"La vida es un cántico en el que toda alma es una voz"
Lamartine
 
"Vivir es nacer a cada instante"
 Erich Fromm
 
"No están jamás solos los que están acompañados de nobles pensamientos"
Philip Sydney
 
"La alegría está en la lucha, en el esfuerzo, en el sufrimiento que supone la lucha, y no en la victoria misma"
Mahatma Gandhi
 
"Tomar llena las manos; dar colma el corazón"
Margarete Seemann
 
"La alegría ha sido llamada el buen tiempo del corazón"
Charles Smiles

"No cambies la salud por la riqueza, ni la libertad por el poder"
Benjamín Franklin

"El premio de la buena obra es haberla realizado"
Séneca

"Ten paciencia con todas las cosas, pero ante todo contigo mismo"
Anónimo
 
"Intenta decir: <¡Qué suerte tengo!> <¡Qué agradecido estoy!> ¿Sabes una cosa?, es imposible estar agradecido y no ser feliz
Anthony De Mello
 
"Ya se trate de la casa, de las estrellas o del desierto, lo que embellece es invisible a los ojos"
Antoine De Saint-Exupéry


Bendiciones
 

domingo, 12 de mayo de 2019

Paso a paso...

INTEGRIDAD

94 - Ama la acción por la acción,
independientemente del resultado
y provecho que puedas obtener con la misma.
Dicho Budista

Así se llama esta avenida neuronal que lleva el número 94 del libro titulado "Inteligencia del Alma" - 144 avenidas neuronales hacia el Yo profundo, cuya autoría corresponde a José María Doria (Licenciado en Derecho y máster en Alta Dirección de Empresas y Psicología; psicoterapeuta transpersonal y entrenador emocional).

Habiendo sentido la necesidad de recurrir -una vez más- a la lectura de un texto de esta obra, como suele ser mi costumbre, he abierto el libro en una página al azar y he leído con detenimiento el texto. Una vez finalizada dicha lectura, he sentido la moción de compartir con ustedes estas palabras que, en mi opinión, conllevan una inmensa carga de Sabiduría de Vida.

Espero que disfruten de su lectura, tanto como yo lo hice.

"Una gran clave para nuestro bienestar consiste en vivir el presente y enfocar toda nuestra atención a la acción que tenemos entre manos. Como dice el proverbio Zen: <Cuando se come, se come, y cuando se camina, se camina.> Se trata de dedicar la energía-atención al momento presente, sin desatenciones y anticipaciones que dispersan. Que cada acción realizada, bien sea trabajar con el ordenador o preparar un té, convoque plenamente al sí mismo.Cuando regamos las plantas o bien hacemos una mudanza, hay muchos elementos en juego en cada gesto: al agacharse, al transportar, al verter el agua o simplemente al cerrar y abrir una puerta. Cada movimiento es un fin en sí mismo que, a su vez, conviene realizar con todo el refinamiento que brota de la plena consciencia.

El río que fluye hacia el mar avanza, palmo a palmo, encontrando el sendero que ofrece menor resistencia. Y sucede que cada piedra, cada hoyo y cada rama que a su paso encuentra es, en sí misma, una vivencia plena. Cada metro y cada paso del camino abren la conciencia al instante presente y a la enseñanza que éste conlleva. La ansiedad nacida de la anticipación deja la mente abierta a pensamientos virus. Se trata de pensamientos inquietantes: ¿por qué se retrasa?, ¿un accidente, una desgracia...?, ¿qué futuro nos espera?. ¿qué haré cuando se muera? Ideas que no sólo vendan los ojos internos con fotocopias de viejos problemas, sino que al sufrir antes de lo necesario, en realidad se sufre más de lo necesario. Conviene entrenar el enfoque de la atención al aquí-ahora, de manera que se neutralice el juego de recuerdos y anticipaciones, y se permita vivir, plenamente, cada paso de la senda. En este sentido, la famosa ceremonia del té, así como el ejercicio de tiro al arco y muchas otras prácticas del Zen, entrenan al sujeto a realizar cada movimiento con total precisión y consciencia en un impecable aquí-ahora. Los múltiples pasos de cada práctica mencionada responden a reglas muy rigurosas que demandan atención total en los más mínimos detalles de cada secuencia.

Practicar dichas disciplinas supone un entrenamiento que más tiene que ver  con el control emocional y el enfoque de la atención que con un rito bello y exótico, como vulgarmente se piensa. En realidad, la calidad de una acción viene determinada por la actitud que despositamos en ella. De todos es sabido que una comida elaborada con cariño y serenidad tiene otro <toque> que cuando se hace con crispación y prisa. Tal vez, hasta la comida  se carga e impregna con la energía sutil que uno incluye en una elaboración bien cuidada. De igual manera, se carga de historia y de futuro cada paso del viaje que realizamos al subir la montaña. Cuando vivimos cada metro que recorremos como un fin en sí mismo, sosegamos la mente y disolvemos la separación de nuestra alma.

El arte de la paz consiste en aprender a vivir los momentos del no hacer, respirando la ansiedad que produce la visión del propio espacio interior, cuando éste vive apretado en aplazamientos, sin tener las cuentas emocionales <al día>. Aprender a contemplar los pensamientos que <vienen y van> desde el Testigo ecuánime, supone controlar la ebullición de ideas que vagabundean por una mente habitualmente dispersa. El hecho de aprender a vivirse en el no hacer mientras se respira conscientemente y se drenan pensamientos y emociones contenidas, supone la manera de recargar nuestra batería existencial de una energía proveniente de los niveles más profundos de la conciencia."

 
 Bendiciones.

 


 

jueves, 21 de febrero de 2019

Cuéntame... háblame...

Cuéntame qué te pasa…
Háblame de lo que sientes…
Las penurias que te abrasan
¡Suéltalas y sé valiente!

Háblame de tus dolores…
Cuéntame que te atormenta…
¡Libérate de tus temores!
Que la Vida no es afrenta

Cuéntame qué te detiene…
Háblame de tus tropiezos…
La Esperanza te sostiene
¡Cuídate de los excesos!

Háblame de tus pasiones…
Cuéntame cuál es tu sueño…
No reprimas emociones
Ni malgastes tus empeños

Cuéntame qué te lastima…
Háblame de tus heridas…
¡Mantén alta tu autoestima!
Que tu Luz esté encendida

Cuéntame de tus mentiras…
Háblame con la Verdad…
¡Guárdate de toda ira!
Deja atrás tu vanidad
 
 Háblame con la Razón…
Cuéntame tu pensamiento…
¡Es experto el Corazón
Dando forma al sentimiento!

Cuéntame de tus amores…
Háblame de lo que anhelas…
Canta, ríe y no llores
¡Cree en Dios: tu Centinela!


Bendiciones

miércoles, 28 de noviembre de 2018

El Perdón...

El Perdón nos libera;
no pensemos que es derrota.
El Perdón nos aligera,
pasa el tiempo y no se agota. 

El Perdón nos redime
y a la Vida le da forma.
El Perdón nunca deprime,
más aún, siempre transforma.

El Perdón no se calla,
aunque boca no posea.
El Perdón corrige fallas
y el Amor se regodea. 

El Perdón no tiene ojos
pero mira al Corazón.
El Perdón no siente enojo
ni contradice a la Razón.

El Perdón a todos enaltece,
fruto es de la Caridad.
El Perdón carece de dobleces,
interés o vanidad.

El Perdón nunca disitngue
por color o por edad.
El Perdón jamás se extingue
y nos congrega en hermandad.

El Perdón nos invita
a vivir con Alegría.
El Perdón las penas quita,
brinda Paz y da Armonía.

El Perdón nos da sosiego
y el Alma resplandece.
El Perdón aporta Luz
que jamás nos enceguece.

El Perdón nos libera
asegurando la Victoria.
El Perdón nos aligera
y va cambiando nuestra historia.



 Bendiciones.




 

lunes, 12 de noviembre de 2018

¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! ...



GRATITUD


 Si la única oración que dijera
en toda su vida fuera ¡Gracias!, bastaría
Maestro Eckhart


Dicen los mahatmas que si se practica el dar gracias tras todo aquello que nos suceda, sea del signo que fuese, se alcanza la paz profunda de nuestra alma. Una fórmula que, al parecer, drena bloqueos internos y disuelve los temores más hondos que habitan en el sótano de la conciencia. Afirman también que cuando nos visita la Gracia, se vive en gratitud sostenida, un estado elevado en el que se tornan posibles las grandes elevaciones del alma.

Cuando decimos <Gracias>, la mente subconsciente elimina, de manera sutil, el virus de las quejas. Sin duda, un programa mental de víctima por el que entregamos nuestro poder y perdemos la fuerza. Cuando pronunciamos <Gracias> se activa la fuerza mágica del Ser y aportamos seguridad a nuestra íntima realidad interna. Cuando decimos <Gracias>, se confirma que recibimos algo que nos ha llegado dentro, algo que ha gratificado nuestra vida y ha disuelto penas atrasadas. Cuando damos las gracias, reforzamos el buen fluir de las cosas y, además, generamos emociones plenamente sanas.

Si uno da las gracias en todo momento y a toda persona, sucederá que, poco a poco, se sentirá merecedor de realizar sus sueños y observará que la vida le devuelve la gratitud que regala. De pronto, sentirá corrientes de esperanza, anunciando posibilidades de todo lo que uno anhela. Si a menudo decimos <Gracias>, sucederá que todo aquello que nos crispa, junto con los rechazos acumulados de la jornada, se verán transmutados por una mirada más amplia. Cuando decimos <Gracias>, algo muy íntimo se ofrece y confía, algo muy grande que late dentro y ama. Mientras tanto, uno sigue adelante, viviendo el presente mientras aprende y avanza.

Cada noche, antes de despedir a la consciencia, ¿qué mejor que dar las gracias por tal regalo? Al fin y al cabo, al llegar la mañana, tal facultad activa el <darse cuenta>. Y ello es tanto como hablar de la llegada de la propia existencia. ¿Qué sucedería si al despertar nos dijesen que hemos dormido, por ejemplo, diez mil horas? Seguramente, titubeando uno incrédulo, no sabría qué decir al no poder tener certeza. En realidad, el estado de sueño es de inadvertencia. Es por ello que cuando despertamos, ¿qué mejor que dar las gracias por el privilegio de una vida atenta?.

En cada momento del día, cuando enfrentemos el error y su consecuente aprendizaje, ¡Gracias! En cada beso y en cada lágrima, en cada tropiezo y en cada dicha, o simplemente al encontrarnos con los ojos de las personas, ¡Gracias! Al llegar a casa, al abrir la puerta y al descubrir la verdad en la pupila ajena, ¡Gracias! Al sentir algo nuevo y por el arrobamiento ante la belleza, ¡Gracias! Ante el temor al fracaso, ante la incertidumbre futura, al constante renacer, ¡Gracias! Si alguna vez sentimos que llega a nuestra vida la suerte inesperada y más tarde uno desea compartir su alegría con el cielo y con la tierra, ¡Gracias! Gratitud cada día, cada hora, cada instante y sentiremos abierta una gran puerta, un camino que los lúcidos precedentes nombraron como yoga del alma.
Si algún día experimentamos el sentimiento sostenido de amor y sentimos que el milagro ha llegado a nuestra vida, ¡Gracias! Si percibimos que en nuestra cabeza y en nuestro pecho arde la llama, entornemos los ojos, respiremos profundo y al exhalar el aire, digamos a la Vida: ¡Gracias!

¿Gracias? Sí. Gracias.



Extraído del libro Inteligencia del Alma – 144 Avenidas neuronales hacia el Yo Profundo de José María Doria – (páginas 175-176)  Gaia Ediciones – Colección Serendipity

Bendiciones.

viernes, 17 de agosto de 2018

Via Monte



Buenos días tengan todos
nuestra meta es servir,
eligiendo el mejor modo
que los haga bien sentir.

Comenzamos bien temprano
con esmero cocinando;
sabemos no es en vano,
los estamos esperando.

El alimento fortifica,
llena panza y Corazón:
 hasta el Alma plenifica
si se cuece con Amor.

Por sus dueños y empleados
el negocio es atendido;
cualquier recién llegado
será más que ¡Bienvenido!

Cordial y amable trato
siempre aquí recibirás,
aunque esperes un buen rato
a comer pronto te irás.

Platos hay con poca sal
y los hay también sabrosos;
prueba ambos comensal,
ellos nunca son celosos.

El menú es muy variado,
su precio es accesible,
y con pan acompañado
es un combo irresistible.

Tartas, hamburguesas,
ensaladas o lasañas
lucen bien en toda mesa
¡No tentarse es una hazaña!

Toda buena digestión
requiere ser paciente,
cualquiera sea tu elección
que tu ingesta sea consciente.

Sean o no clientes
¡Buen Provecho! tengan todos,
que disfruten plenamente
cada uno a su modo.

Que el Amor reine en sus Vidas,
la Esperanza los Aliente
y que la Paz tenga cabida
en sus Almas y en sus Mentes.
 

 
Bendiciones