martes, 3 de abril de 2012

El Milagro del Agua


Masaru Emoto es investigador y conferencista japonés, internacionalmente reconocido. Es doctor en medicina alternativa. Ha impartido seminarios alrededor del mundo, a través de los cuales difunde un mensaje de paz, producto de sus estudios de los cristales de agua.

En su libro “El Milagro del Agua”, nos pone al corriente de sus descubrimientos, al tiempo que nos invita a tomar conciencia de nuestro verdadero SER. A lo largo de los años, ha fotografiado innumerables cristales formados en el agua congelada, exponiéndola primero -con frecuencia- a palabras escritas. Las distintas muestras le han permitido comparar los resultados obtenidos entre los cristales congelados que se formaron al exponer el agua a palabras tales como “alegría”, “felicidad” o “paz” y los que se formaron al exponerla a palabras tales como “idiota”, “odio” o “furia”. La energía de las palabras quedó plasmada en la forma de los cristales de agua congelados. Los cristales más bellos, por su aspecto simétrico o bien formado,  fueron aquellos cuyas palabras denotaban emociones y/o sentimientos positivos, tales como “paz”, “felicidad” y “alegría”; por el contrario, los cristales que fueron expuestos a palabras cuya energía denotaba emociones y/o sentimientos negativos (“furia”, “odio” o “idiota”) se presentaron deformes o irregulares.

Si consideramos que nuestro cuerpo contiene un 70% de agua, es fácil deducir que albergamos la misma energía en nuestro cuerpo que la de las palabras que pronunciamos y/o escuchamos a diario. Los cristales más bellos, nos dice Masaru, resultaron ser aquellos que provenían del agua expuesta a las palabras “amor y gratitud”. También nos dice que “la forma más importante de energía que tenemos en esta tierra es la capacidad de amar a alguien pura y totalmente, así como sentirnos inmensamente agradecidos cuando alguien nos rescata cuando estamos al límite de la desesperación. Estas son fuerzas esenciales en nuestras vidas”. Al exponer el agua a las palabras “amor y gratitud” en forma conjunta, el resultado que se obtiene (los cristales son los más bellos) nos indica -como dice Emoto- que “la forma más grande de energía resulta de la armonía entre la energía de dar y la de recibir”, ya que el amor está señalando la energía que damos a otros y la gratitud nos habla de la energía que recibimos de los demás.

Sumamente interesantes resultan las reflexiones de Masaru cuando se cuestiona: “si el tipo de agua no determina la belleza de los cristales, ¿qué es lo que influye en su formación?. La respuesta es la vibración. Las palabras son una forma de vibración. Las palabras nos traen la buena fortuna y la mala fortuna. El amor y la gratitud crean la armonía que encontramos en la naturaleza. Esta armonía es una fuerza tan poderosa que fácilmente va más allá de nuestra capacidad de entendimiento. Aún cuando parece que vemos el caos en los detalles, el efecto final es el de la armonía. Por lo tanto, cuando se rompe el equilibrio entre el amor y la gratitud, a pesar de que no experimente un resultado inmediato, los efectos negativos finalmente lo alcanzarán. El dolor y la tristeza comúnmente aparecen. Hay momentos cuando, debido a la falta de amor y gratitud, la armonía de toda la raza humana se vuelca en caos al ocurrir desastres naturales tales como terremotos o tsunamis.”

Al igual que Emoto, quien en su libro nos invita a “explorar el poder de las palabras y la vibración, así como la energía del amor y la gratitud”, los quiero invitar a todos a convertirse en verdaderos portadores de la felicidad (producto del amor y la gratitud) y a llevar el mensaje a toda la humanidad.





Bendiciones.

lunes, 2 de abril de 2012

La Voz del Conocimiento


Don Miguel Ruiz, nacido en México, estudió medicina y se convirtió en cirujano. Cuando una experiencia cercana a la muerte cambió su vida, asombrado por esta experiencia, empezó una intensa práctica de indagación personal. El Dr. Ruiz ha dedicado su vida a compartir la sabiduría de las enseñanzas de los antiguos toltecas. En su libro “La voz del conocimiento” (una guía práctica para la paz interior), nos dice que “antes de aprender a hablar, nuestra verdadera naturaleza es la de amar, ser felices, explorar y disfrutar la vida. Escuchamos la voz silenciosa de nuestra integridad. Al centrar nuestra atención en el conocimiento que está en nuestra cabeza, dejamos de percibir el mundo a través de los ojos del amor, sólo percibimos lo que hemos aprendido a creer. Estamos a merced de la voz del conocimiento”. El Dr. Ruiz nos enseña a “recobrar la voz silenciosa de nuestra integridad y a encontrar la paz interior”. Y nos asegura que “cuando la voz del conocimiento deja de controlarnos, nuestra vida se convierte en una expresión de nuestro yo auténtico”.
En el capítulo 9, nos habla acerca de los “Cuatro Acuerdos” como herramientas favoritas. Los invito a que juntos veamos cada uno de ellos:
1.- “Sé impecable con tus palabras”. Para Don Miguel significa “que nunca utilizaremos la palabra contra nosotros mismos. Impecable significa <sin pecado>, ya que cualquier cosa que hacemos y que va contra nosotros mismos es un pecado. Cuando -por ejemplo- creemos que no le gustamos a nadie, que nadie nos comprende, que nunca conseguiremos algo que anhelamos, estamos utilizando el poder de las palabras contra nosotros. Algunas tradiciones han llamado a esta distorsión <el mal>. Cada opinión que tenemos sobre nosotros mismos, cada creencia está hecha de palabras: soy listo, soy guapo, soy feo, soy tonto. La palabra es una fuerza que no podemos ver, pero sí es posible ver la manifestación de la fuerza, la expresión de la palabra que es nuestra propia vida. ¿Cómo sabemos cuándo estamos siendo impecables con nuestras palabras?. Porque somos felices. Nos sentimos bien con nosotros mismos. De lo contrario, estaremos sufriendo porque cualquier tipo de sufrimiento es el resultado del mal uso de las palabras”.
2.- “No te tomes nada personalmente”. Para Don Miguel “cuando nos tomamos las cosas personalmente, reaccionamos y nos sentimos heridos, y esto crea veneno emocional. Entonces queremos venganza, queremos desquitarnos y utilizamos las palabras en contra de otras personas. La posibilidad de no tomarnos nada personalmente nos hace inmune al veneno emocional en todas nuestras relaciones”.
3.- “No hagas suposiciones”. Para Don Miguel no hacer suposiciones “es un gran pasaje a la libertad personal. Los seres humanos creamos muchos problemas porque hacemos suposiciones. Casi todos nuestros conflictos se fundamentan en esto. Darse cuenta consiste en ver lo que es verdad, en ver todas las cosas como son y no como nosotros queremos que sean para justificar lo que ya creemos. Necesitamos practicar el darnos cuenta hasta que lleguemos a ser maestros de esta práctica. Cuando la dominamos como si se tratara de un hábito, siempre vemos la vida tal y como es y no tal y como nosotros queremos verla. Necesitamos escuchar y hacer preguntas ya que, con una comunicación clara, la gente nos brindará toda la información que necesitamos saber y no tendremos que hacer suposiciones”.
4.- “Haz siempre lo máximo que puedas”. Para Don Miguel cuando hacemos lo máximo que podemos, “no hay necesidad de sentirnos culpables ni de castigarnos. Seremos productivos y eso significa que emprenderemos la acción. Hacer lo máximo que podemos tiene que ver con emprender la acción y hacer lo que nos encanta hacer, porque lo que nos hace felices es la acción. Lo que estamos haciendo porque queremos hacerlo, no porque tenemos que hacerlo. Los mejores momentos de nuestra vida ocurren cuando somos auténticos, cuando estamos siendo nosotros mismos. Cuando estamos en nuestra creación y estamos haciendo lo que nos encanta hacer, nos convertimos de nuevo en lo que realmente somos. En ese momento no estamos pensando, estamos expresando. Cuando hacemos lo máximo que podemos en nuestra creación, la mente se detiene. Estamos vivos de nuevo. Las emociones están saliendo y ni siquiera advertimos lo bien que nos sentimos. La acción, solamente la acción, nos hace sentir maravillosamente. El placer supremo consiste en ser uno con lo que estamos haciendo. La simple expresión de nosotros mismos nos conducirá al éxtasis, y esto es así porque estamos creando. Esto es convertir la vida en un arte. Cuando hacer lo máximo que podemos se convierte en un hábito, todo es una ocasión para que seamos siempre felices, igual que cuando éramos niños”.

En esta oportunidad, quiero invitarlos a que se animen a transitar el camino de una profunda transformación interior, a fin de que cada uno pueda convertir su Vida en una verdadera, única y magnífica Obra Maestra. Es tiempo de recuperar el Paraíso que nunca hemos perdido: el que estuvo, está y estará siempre en nuestro interior.

Otras obras del Dr. Miguel Ruiz:
·         Los Cuatro Acuerdos
·         La Maestría del Amor


Bendiciones.

domingo, 1 de abril de 2012

Amando o dependiendo

En su libro “Amar o depender”, Walter Riso (cursó estudios universitarios de psicología, se especializó en terapia cognitiva y obtuvo una maestría en bioética; alterna el ejercicio de la cátedra universitaria con la publicación de textos científicos y de divulgación de diversos medios) nos invita a “superar el apego afectivo y hacer del amor una experiencia plena y saludable”. En mi opinión, es una lectura sumamente recomendada tanto para hombres y mujeres que se atreven a vivir la VIDA, como para aquellos que necesitan del impulso adecuado para decidirse a vivirla.
En las páginas 118 a 121, Walter nos habla de la transcendencia y responde a la pregunta ¿porqué el principio del sentido de vida genera inmunidad al apego afectivo?. Nos dice que “el hecho de creer que estamos participando en un proyecto universal -aceptando la importancia de ello- nos coloca, automáticamente, en el plano espiritual”. Nos dice, también, “que la vida evoluciona en un sentido de complejidad creciente, donde posiblemente seamos la punta de lanza de una transformación que no percibimos aún”. Cita al gran maestro Teilhard de Chardin, quien ha dicho alguna vez que “La creación no se ha terminado: se está llevando a cabo en este instante”. Nos aclara que “trascender significa “tomar conciencia” (darse cuenta) de que soy, posiblemente, mucho más de lo que creo ser. Sentir que se está participando en un proyecto universal nos hace fuertes, nos aleja de lo mundano y cuestiona nuestra presencia en el planeta. Los animales no saben que van a morir, nosotros sí. No cabe duda: los ideales, cualquiera que sea su origen, nos hacen crecer”. Y cita a Voltaire, quien ha dicho: “Si Dios no existiera, habría que inventarlo”. Continúa sus reflexiones diciéndonos que “el más allá no es incompatible con el más acá. Dios no exige tanto. Crecer espiritualmente no es discrepante con el amor terreno, pícaro y cariñosamente contagioso que sentimos por la pareja. Exaltar la vida interior ayuda a desprenderse de los lastres del apego, pero nada tiene que ver con desamor”. Magníficamente, Walter nos alecciona respecto al porqué el sentido de vida produce -lo que  denomina- esquemas antiapego y promueve maneras más sanas de relacionarse afectivamente, al menos en cuatro áreas básicas:
·         “Las personas que adquieren un sentido de vida logran distanciarse de las cosas mundanas, y adquieren una visión más completa y profunda de su vida. En general, no se apegan tanto a las cosas terrenales, incluido el afecto. No es que no les interese lo material, sino que logran ubicarlo en el sitio que se merece.”
·         “De manera similar a lo que ocurre con el principio de exploración, el desarrollo de los talentos naturales permite una expansión de la conciencia afectiva. Al haber otras fuentes de satisfacción, la preferencia motivacional deja de existir. Se debilita el esquema de exclusividad placentera por la pareja y se promueve la independencia psicoafectiva. El gusto por la vida también empieza a incluir la propia autorrealización.”
·         “La trascendencia permite redimensionar la experiencia del sufrimiento. No es que se soporte más el dolor, sino que se diluye, se reubica en otro contexto y se le otorga un nuevo significado. Las personas con una vida espiritual intensa son más fuertes ante la adversidad, y emocionalmente más maduras. Aprenden a renunciar y a darse por vencidas cuando deben hacerlo.”
·         “Participar en la idea de un proyecto universal me otorga un sentido de pertenencia especial. Un punto de referencia interior con la esencia misma de la vida, que elimina la necesidad de protección y disminuye la vulnerabilidad al daño. La idea de una misión personal nos exonera de inmediato de cualquier apego.”



Bendiciones.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Modelando nuestra Mente


En su libro “Modelar tu mente”, capítulo 1, Ian Robertson (prestigioso especialista en rehabilitación cerebral) nos acerca sus reflexiones bajo el título “El eléctrico” y “Fuga de las cadenas de la biología”. Aquí expongo algunos de los conceptos extraídos del mismo:

  • Al oír el ladrido de un perro, el canto de un ave o el sonido de una bocina -por ejemplo-, en el acto mismo de oír estamos enviando una corriente eléctrica a través de millones de células cerebrales. Al hacer esto, hemos cambiado nuestro cerebro pues las células de un lado de la cabeza han descargado sus impulsos justo encima de nuestro ojo derecho.
  • Al leer estas palabras -por ejemplo- activamos con electricidad una parte muy distinta del cerebro. En ese preciso instante, nuestro cerebro bombea sangre extra al costado izquierdo y al fondo. Se trata de una clase distinta de esfuerzo mental respecto del punto anterior: en este caso la acción está dada por la transformación en pensamientos de las palabras impresas.
  • Nuestro cerebro consume una quinta parte de toda la energía que genera nuestro cuerpo con el descanso. Equivale a una lamparita de 20 voltios que brilla sin parar. Esta energía es necesaria para la vasta actividad de nuestras células cerebrales. Sólo nosotros somos el capitán de este asombroso navío.
  • Este hecho nos coloca frente a la posibilidad de “administrar” la electricidad de nuestras conexiones cerebrales a nuestro gusto, aún cuando padres y maestros hayan esculpido físicamente nuestro cerebro con lo que nos enseñaron. Si nos han enseñado a leer es porque la mente naturalmente no lo hace. De no haber sido así, “tú” o “yo” no seríamos lo que somos porque el “tú” o el “yo” surge de los incesantes murmullos e invocaciones del mundo en el umbral de nuestros sentidos.
  • A través de nuestros sentidos y en la red de nuestro cerebro, esta energía es transmutada en electricidad. “Tu” y “Yo” devolvemos esa energía al Universo mediante lo que elegimos hacer y decir. De esta manera, logramos mantener un íntimo contacto con el Universo: nosotros lo transformamos y el Universo nos transforma.
  • Las conversaciones que mantenemos, los hechos que presenciamos y el Amor que recibimos cambian físicamente nuestro cerebro. Esto es así durante toda la Vida, no sólo en la infancia.
  • Los asombrosos avances de la genética han llevado a aceptar que lo que “tú” eres como ser humano está predeterminado en tus genes. Esto es así en gran medida, pero no tanto cuando se trata de determinar en qué puedes “convertirte”.
  • La última parte del cerebro en desarrollarse en los seres humanos está constituida por los lóbulos frontales, detrás de la frente y encima de los ojos. Es la última zona cerebral en conectarse, hecho que se completa a los veinte años de edad. Esta es la parte del cerebro que nos hace verdaderamente humanos.
  • En los lóbulos frontales se forja la imagen de nosotros mismos y es en correspondencia con esta imagen que salimos a interactuar con el mundo. En los lóbulos, nos proyectamos al futuro y nos abrimos paso por la Vida mediante planes y objetivos. El “tú” eléctrico, nacido del Amor y la experiencia, tranquiliza nuestra biología heredada desplegando sus alas en los suaves vientos de las relaciones humanas y la civilización.
  • En los lóbulos frontales, nosotros concebimos lo que nos transmiten otras personas con todo lo que eso representa en cuanto a moral, confianza, fe y Amor. Sin los lóbulos frontales, no puede existir la consciencia, la voluntad ni la humanidad civilizada. De todas las zonas del cerebro, los lóbulos frontales son las más adaptables a los incesantes jaleos y murmullos que el mundo envía a los sentidos. Los lóbulos frontales son el regalo que nos ha hecho la evolución. Allí residen la consciencia de nosotros mismos y la pérdida de la inocencia.
  • Somos únicos porque la evolución nos ha dotado de la capacidad de decidir nuestro destino y de formar nuestro cerebro. Si bien gran parte de nuestro comportamiento está influenciado genéticamente, por medio de la civilización y la cultura podemos moldear el cerebro humano. Y al hacerlo, escapamos de las cadenas de la bilogoía.
 

Bendiciones.

lunes, 13 de febrero de 2012

Rompecabezas


Por definición, un “rompecabezas” es un juego de mesa cuyo objetivo es formar una figura combinando correctamente las partes de ésta, que se encuentran en distintos pedazos o piezas planas. Por extensión, en la actualidad, se puede considerar “rompecabezas” también a: 1) un problema o un acertijo que resulta difícil de solucionar, 2) algunos tipos de pasatiempos y 3) cualquier problema que se presenta cuya solución se basa exclusivamente en la resolución de una prueba de habilidad.

Resultaría interesante pensar la Vida desde esta perspectiva, teniendo en cuenta que reúne algunas características que bien podrían encuadrarla en la categoría de “rompecabezas”. Un Orden Superior e Invisible es el artífice del “rompecabezas” que llamamos “Vida” y nosotros somos los “destinatarios” del juego (David Joseph Bohm -físico estadounidense que hizo importantes contribuciones en los campos de la física teórica, la filosofía y la neuropsicología- en su Obra ha desarrollado la “Teoría del orden implicado”). Un juego ya establecido de antemano cuya resolución corre por nuestra cuenta. El dibujo, el diseño fue ya pensado. Nada tenemos que añadir ni quitar al modelo original. Es perfecto. Es completo. Si cada uno de nosotros, léase “cada ser humano”, ocupa el lugar que ha sido predestinado para él, la figura se completa satisfactoriamente para todos los implicados en el juego. Todo se ensambla perfecta y armónicamente, mostrando el diseño en impecables condiciones. Para ello, el o los jugadores deberán cuidar de cada pieza a fin de que ninguna sufra daño o deterioro alguno. Cada jugador deberá tratar por igual a cada pieza y mantener respeto por los demás jugadores y por el juego mismo. Cada jugador deberá estar atento a su parte y al resto de las partes que intervienen. Sólo así el juego podrá culminar exitosamente para todos.

¿Qué opinión te merece el “rompecabezas” que estamos armando todos los seres humanos en la actualidad?

¿Estamos tratando al juego de la Vida con el debido respeto hacia nosotros mismos y hacia nuestros semejantes?

¿Somos conscientes que en el “rompecabezas” no hay partes más importantes que otras y que cada pieza en sí es importante, lo cual hace que la falta de una de ellas impida que el juego culmine exitosamente?

¿Somos conscientes que la falta de consideración hacia nuestra parte o la ajena integran la misma moneda, siendo la cara y seca y -por lo tanto- resultando inseparables pues de lo contrario la moneda carecería de valor?

¿Somos conscientes que la mentira puede ganar las manos pero que la Verdad siempre gana el juego?

¿En qué condiciones se encuentra “tu parte” en este “rompecabezas” llamado Humanidad?

¿Estás atento al juego de la Vida siendo absolutamente consciente de cada movimiento emprendido, de cada acción ejecutada, de cada decisión tomada y de sus efectos?



Bendiciones.

miércoles, 25 de enero de 2012

El Efecto Mariposa


Su nombre proviene de las frases: "el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo” o "el aleteo de las alas de una mariposa pueden provocar un Tsunami al otro lado del mundo".
Este nombre también fue acuñado a partir del resultado obtenido por el meteorólogo y matemático estadounidense Edward Norton Lorenz al intentar hacer una predicción del clima atmosférico.
En una determinada ocasión quiso repetir una simulación (computarizada) que ya había hecho pero, esta vez, llevándola más lejos en el tiempo. En vez de comenzar desde el principio y esperar a que la computadora llegara al intervalo de tiempo que le interesaba, introdujo en forma manual (ingresando los datos a través del teclado), los valores que ya tenía anotados en el papel. Dejó la máquina trabajando y se fue a tomar un café.
Después de una hora, la máquina había simulado dos meses de predicción atmosférica. Y sucedió algo inesperado. Había valores de los días que había simulado anteriormente que no coincidían con los que había calculado esta vez ...
Si se entiende que el clima atmosférico se describe por 3 ecuaciones diferenciales bien definidas, conociendo las condiciones iniciales, debería poder verificarse el hecho de llegar a conocer la predicción del clima en el futuro. Sin embargo, al ser éste un sistema caótico, y no poder conocer nunca con exactitud los parámetros que fijan las condiciones iniciales (en cualquier sistema de medición, por definición, siempre se comete un error, por más mínimo que éste sea) hace que aunque se conozca el modelo, éste presente divergencias con respecto a la realidad pasado un cierto tiempo.

En mi opinión, es oportuno preguntarse:
  •  ¿Somos conscientes de este “efecto” cada vez que obramos, cada vez que ejecutamos una acción?.
  •  ¿Somos conscientes de la intervención y/o aporte que cada uno de nosotros realizamos en el ciclo de la evolución humana, día a día, desde el más mínimo acto hasta el más grande?.
  •  ¿Somos conscientes que cada elección que hacemos en nuestras vidas repercute en las vidas del resto de los seres humanos que habitan el planeta?.
  •  ¿Creemos que una acción positiva –a nuestro entender- emprendida por mano propia en un lugar del Universo redunda en beneficio personal únicamente o que, por el contrario, una acción negativa –a nuestro entender- emprendida por otra mano en un lugar del Universo repercute en perjuicio ajeno únicamente?.
  •  ¿Somos conscientes que estamos lejos de encontramos a salvo en este momento simplemente porque físicamente nos hallemos a miles de kilómetros de distancia de un lugar donde se desarrolla la más feroz, cruel y despiadada de las guerras?.
  • ¿Somos conscientes que una acción noble –a nuestro entender- por más mínima que sea es tan poderosa como una acción vil –a nuestro entender- por más ínfima que sea y que ambas no conocen de límites ni de horizontes?.


Bendiciones.




viernes, 20 de enero de 2012

Geometría Sagrada

                  
La Geometría -palabra formada por las raíces griegas “geo” que significa tierra y “metro” que significa medida- es  la rama de las ciencias Matemáticas que se dedica al estudio de las propiedades y de las medidas de las figuras en el espacio o en el plano.

Una característica de las formas geométricas es que responden a su esencia. Un círculo es, fue y será siempre un círculo; un cuadrado es, fue y será siempre un cuadrado, todo ello si cumplen con las correspondientes leyes matemáticas. Si no las cumplen, serán otra cosa.

Esto significa que siempre transmiten lo mismo, en forma independiente del estado del observador. Nos están “in-formando” respecto de las cualidades que le son propias y eso es lo que percibiremos si prestamos atención, si estamos concentrados, si somos conscientes.
 
Las formas geométricas más conocidas son: el círculo, el cuadrado y el triángulo. En ellas podemos encontrar cualidades tales como orden,  equilibrio y armonía.

Toda forma emite una vibración y esa vibración crea una forma, es por ello que cada elemento de la naturaleza (los más conocidos son Tierra, Agua, Aire, Fuego) se asocian con su vibración correspondiente; a saber:
 
  •  La tierra suele estar representada por el cuadrado, indicando sensación de solidez (estado sólido). Se le atribuyen características de ser fría y seca. Se la asocia con el color Verde, el Cuerpo y la Percepción. Es densa, concreta y sólida. Se puede tocar con las manos y se la relaciona con el trabajo, con la acción y con la decisión práctica. En otro orden, se representa con los oros y se corresponde con los signos de Tauro, Virgo y Capricornio
 
  • El agua suele estar representada por el círculo, indicando sensación de fluidez (estado líquido). Se le atribuyen características de ser fría y húmeda. Se la asocia  con el color Azul, las Emociones y el Sentimiento. Es de naturaleza expansiva e inestable y, por ello mismo, puede adoptar la forma del recipiente donde se encuentra. Representa lo subjetivo. En otro orden, está simbolizada por las copas y pertenecen a ella los signos de Cáncer, Escorpio y Piscis. 

  • .El aire suele estar representado por espirales y/o formas etéreas, indicando sensación de movimiento (estado gaseoso). Se le atribuyen características de ser caliente y húmedo. Se lo asocia con el color Amarillo, la Mente y el Pensamiento. Representa el mundo de las ideas y de los pensamientos. Se la relaciona con la imaginación, con la reflexión y con la fantasía. Todo está en la mente (Principio del Mentalismo). En otro orden, es el medio donde se mueven las espadas y se corresponde con los signos de Géminis, Libra y Acuario.

  • El fuego suele estar representado por triángulos y/o formas agudas, indicando sensación de energía. Se le atribuyen características de ser caliente y seco. Se lo asocia con el color Rojo, el Espíritu y la Intuición. Representa la energía puesta en acción. Se lo relaciona con la propia voluntad enfocada hacia un objetivo. Es el catalizador para la transformación. En otro orden, es sinónimo de bastos y se corresponde con los signos de Aries, Leo y Sagitario.


Las formas geométricas suelen estar mezcladas entre sí en distintos grados, ya que la misma naturaleza (el Universo) los hace interactuar entre sí, enriqueciéndose y aportando nuevas cualidades y matices.

La Geometría forma parte del lenguaje y cada figura nos transmite su mensaje (silenciosamente) a fin de que podamos incorporarlo sin el uso de palabras. Esta información, del mismo modo que lo hace un símbolo, es percibida por nuestros sentidos de forma inconsciente, por lo que no es necesario explicarla ni interpretarla, aunque si prestamos suficiente atención comenzaremos a sentir pequeños y sutiles cambios en nuestro interior.


Recomendación: una creación que resulta un verdadero deleite para todos nuestros sentidos podemos encontrarla en las publicaciones del experto en la materia, Latif-Vicente Jesús Sáenz, bajo el título de Mandalas de Aire, Mandalas de Agua, Mandalas de Fuego y Mandalas de Tierra. Quien quiera acceder a ellas, se verá recompensado con la exquisitez de las gozosas manifestaciones del Universo, plasmadas en la colección de creaciones que les acabo de recomendar.



Bendiciones.