martes, 11 de septiembre de 2012

Psicopatía o cuando Dios juega a las escondidas ...


En esta ocasión voy a abordar una temática que -a simple vista- puede resultar carente de sentido para la mayor parte de la gente. Voy a compartir el resultado de investigaciones y experiencias en torno a “una persona psicópata”. Muchos de ustedes llegarán -seguramente- a sorprenderse como alguna vez también yo he resultado sorprendida.

Me parece importante comenzar con una descripción de este tipo de personalidad. Para ello, me remito al más que ilustrativo libro titulado “El complementario y su psicópata” del experto en la materia, Dr. Hugo Marietan, quien se ha dedicado -desde hace más de quince años- al estudio de esta particular relación, y que es reconocido como una autoridad mundial en este tema. Una lectura que nos ayuda a descubrir -como bien dice en la contratapa- que “... El psicópata, del que se habla aquí, no es el asesino serial, ni el violador, ni aquellos cuyos actos figuren en la sección policial de los periódicos, sino que se investiga el mundo de los psicópatas cotidianos, aquellos que sin estridencias, están a nuestro alrededor. Marietan los llama cotidianos porque puede ser una pareja, un padre, un hijo, un jefe o cualquier personaje allegado del espectro social...”.

En las páginas 87 a 94, podemos encontrarnos con un resumen de los rasgos que presenta una persona “psicópata”:

“... A) Satisfacción de necesidades distintas

* Vivencia de expansión de la libertad interior: El rango de libertad interior del “normal” es acotado, por presión social o por inhibición propia. El psicópata tiene un rango mucho más amplio, a tal punto que muchas veces da la impresión de que su lema es: <todo es posible>. Un rango de libertad acotado no le permitiría satisfacer sus necesidades especiales ... Todo límite que se le imponga en oposición de sus propósitos será vivenciado como una traba “injusta”, que generará una intensa frustración. La frustración es el punto débil del psicópata, es donde pierde el control de sus acciones y, en consecuencia, comete errores.

* Creación de códigos propios: Los códigos son los andamiajes donde se construyen los valores. Valoramos de acuerdo a nuestros códigos, nuestra ética. El psicópata comparte la mayoría de los códigos con el “normal”, por eso es que se mueve adaptadamente en una comunidad y no es fácil detectarlo mientras no accione psicopáticamente. Pero, a su vez, genera códigos propios que le permiten justificar sus acciones tendientes a satisfacer sus necesidades especiales ... El psicópata conoce la normativa general y se comporta de acuerdo con ella mientras no lo obstaculice en sus planes. Si esto ocurre, busca la manera de sortear las normas “inconvenientes” según su criterio ... Al actuar de acuerdo a sus códigos, es decir, justificadamente a su criterio, no siente ese displacer interno por sus acciones que se llama culpa. Lo que está muy lejos del concepto falaz de “no sienten culpa”, ya que se sienten culpables cuando transgreden sus propios códigos ... Defensa aloplástica: implica colocar la responsabilidad de los resultados desfavorables en los otros y el entorno, para evitar las consecuencias y el asumir su participación ... Cuando el psicópata transgrede sus propios códigos se siente culpable, convirtiéndose en acusador, juez y verdugo de sí mismo. Y el castigo que se inflige suele ser muy superior al que le administrarían los no psicópatas. Puede llegar a la autosupresión o a colocarse en una situación en la que sabe que será atrapado o ultimado.

* Repetición de patrones conductuales: La necesidad recurrente lleva a la repetición de las mismas acciones tendientes a satisfacerla. No se repite porque si. El observar la repetición sin analizar lo anterior, llevó a la creación de uno de los mitos de la psicopatía: <no aprenden con la experiencia>. En la consumación del acto psicopático hay un estilo, una forma, un “cómo hacer”. No es algo improvisado, impulsivo o azaroso. La mayoría de estas acciones son pensadas, planeadas y permanecen en latencia hasta que se den las condiciones del “cómo hacer” para consumarlas. El mito del acto psicopático impulsivo es más cliché que una realidad. Sello psicopático: Es el estilo, la manera de la acción psicopática, que determina el “perfil psicopático” y que, bien estudiado, permite prever las acciones futuras del psicópata.

* Necesidad de estímulos intensos: ...  En función de las necesidades especiales el psicópata puede involucrarse en acciones de alto riesgo. También su megalomanía y su omnipotencia, al creer que nada peligroso le puede ocurrir ... Se aburren con facilidad, y necesitan estímulos intensos ... Los psicópatas viven el “hoy”, con desprecio del pasado e indiferencia hacia el futuro. Esto no impide que se fijen metas a largo plazo, y vayan paso a paso en pos de ella, neutralizando todo escollo que se le interponga, de manera astuta o violenta, según las circunstancias. Uso de drogas: El psicópata frustrado, resentido, puede tomar este camino para intentar un re-equilibrio interno. Otros se estimulan con drogas para impulsarse a la acción ... Aspecto lúdico: Este es uno de los rasgos menos citados en la literatura; sin embargo, en muchas de las acciones psicopáticas se lo observa. El apostar; el creer (apelación a lo mágico) que el resultado de sus acciones psicopáticas saldrán de acuerdo a sus deseos, o que podrá zafar de situaciones riesgosas. Este toque de ingenuidad es otro de sus puntos débiles ... En algunos psicópatas existen rasgos perversos o francas parafilias, y pueden llegar al incesto, pero en otros estos rasgos no están presentes. Otros le otorgan al sexo un rol muy secundario.

B) Cosificación de otras personas

Cosificar consiste en quitarle al otro la jerarquía de persona. El otro es considerado un objeto. La cosificación permite explicar varias de las acciones de los psicópatas. Son egocéntricos, manipuladores, utilizan a los demás para conseguir sus propios objetivos ... Todo psicópata trabaja, siempre, para sí mismo. Cuando da es porque está manipulando o espera recuperar esa “inversión” ... Suelen hiper valorar su potencialidad para conseguir objetivos. Los hay francamente megalómanos, donde el <todo es posible> se les aparece sin impedimentos ... Tienen una habilidad especial para captar la necesidad del otro. Es una mirada en el interior de “la cosa” para saber sus debilidades y obrar a partir de ellas para manipularlo ... Poseen una gran habilidad para el manejo de la otra persona, para lograr que actúe de acuerdo a su voluntad. Aquí el psicópata puede distinguir entre lo que manifiesta lógicamente la otra persona y lo que irracionalmente desea hacer. Una de las capacidades del atípico es la captación de las necesidades del otro. Seducción: Es una relación bidireccional entre el psicópata y el otro, donde la propuesta del psicópata encuentra eco en las apetencias del otro. Es decir, el psicópata propone el contrato y el otro lo firma. Mentiras: La mentira es una herramienta más en el arsenal psicopático para conseguir sus fines. Es cualitativamente distinta a la mentira de un “normal”. Actuación: Actuar es mentir con el cuerpo. Los psicópatas son actores natos. Fascinación: Alteración de la conciencia ligeramente inferior a la sofrológica, producida por el psicópata a determinadas personas. Coerción: Relación unidireccional entre el psicópata y el otro, donde intervienen presiones instrumentales, físicas o psicológicas que impiden optar al otro ... Utilización del otro como medio de subsistencia. Aquí el psicópata realiza la manipulación necesaria para conseguir sus fines, pero sin presionar demasiado, como actúa un parásito en su relación con el huésped ... El psicópata establece un tipo de relación para captar al otro y conseguir un objetivo. Y una vez logrado, se desprende del otro sin el menor miramiento o consideración. Como una herramienta que no usa más ... Poseen escasa o nula repercusión emocional ante el daño causado al otro por los hechos psicopáticos. Permanecer indiferente ante el dolor ajeno, no implica que, fuera de las acciones psicopáticas, no se muestre sensible hacia mascotas y objetos ... Pueden ser impiadosos, hacer padecer, dañar severamente a otros, sin repercusión emocional displacentera ... Permanecen impasibles u obran fríamente ante situaciones de alta tensión en las que un “normal” se paralizaría, descontrolaría o accionaría inadecuadamente.

C) Acto psicopático grave

Estos actos son lo suficientemente contundentes como para que cualquiera, sin tener conocimientos especiales sobre el tema, los califique con un término equiparable al de psicópata aquí utilizado. Tormenta psicopática. Homicidio brutal. Masacre. Violaciones y asesinatos en serie. Otros actos asociales graves. Perversiones sexuales. Parafilias. Incesto....”

En mi experiencia personal de encuentro con personas psicópatas, perversas, esquizoides (separan la forma del contenido), egocéntricas narcisistas -entre otras personalidades afines- descubrí que hay una forma de “autocuración” para los "complementarios" (sin descartar la consulta médica y/o posterior tratamiento, que cada uno pueda efectuar, con un especialista en la materia) que radica en buscar la “unión de los opuestos” o “el orden implicado en el caos”, es decir: traspasar la oscuridad que habita en toda personalidad con escasez de luminosidad, hasta llegar a ese punto diminuto de luz (prácticamente imperceptible) que se encuentra en su interior y desde allí expandir mi luz, en unión con la suya. De ese modo, como nada escapa a la acción de Dios (o como quieras llamarlo de acuerdo con tus creencias), busco la Divinidad que se encuentra en cada persona. Ese oasis en el que estoy totalmente a salvo. Ese paraíso que se llama “AMOR”. Dios es “AMOR” y bien sabemos que “EL AMOR ES MAS FUERTE”. La única forma de vencer a la oscuridad es a través de la Luz Divina. Esa que habita en cada uno de nosotros. Esa que habita en lo más profundo de nuestro SER.

Espero, de corazón, que este compartir sea de ayuda para todos aquellos que necesiten ser rescatados, para todos aquellos que necesiten vencer a la oscuridad, para todos aquellos que -como el ave fénix- deseen renacer de entre sus cenizas ...

 Bendiciones.


miércoles, 5 de septiembre de 2012

Liderar desde el Alma

En esta ocasión, quiero compartir con ustedes algunos pasajes del libro “El alma del liderazgo” del genial Deepak Chopra (el Doctor Chopra es autor de más de 50 libros traducidos a casi 40 idiomas; es una autoridad internacional en las disciplinas de superación, espiritualidad, medicina cuerpo-mente y desarrollo humano). Siendo su visión la de “servir” (así  la define el propio Deepak en la página 36), como siempre, cada palabra suya rebosa una armonía que hace, a cualquiera, conectarse instantáneamente con el Universo en toda su expresión. Es una auténtica invitación que nos llega a través de las palabras “...Descubre tu potencial de grandeza ...” (encabezando la portada), a los fines de que podamos descubrir nuestra propia visión para poder así, convertirnos en verdaderos líderes de nuestra vida y en un testimonio real para todos aquellos que también deseen serlo.

En una suerte de anticipo, reproduzco algunas expresiones contenidas en la contratapa del libro: “La capacidad de liderazgo es la gran oportunidad que tenemos para alcanzar la cumbre más alta, es la llave que nos permitirá abrir todas las puertas, salir de la oscuridad y conocer la luz  ...  Al identificar el perfil de tu alma y los valores que quieres desarrollar, lograrás que emerja tu potencial de grandeza con todo su poderío, y con esta fuerza impulsarás las cualidades más importantes que un líder debe tener: creatividad, inteligencia, poder de convocatoria y amor. El alma del liderazgo se convertirá en el motor de cambio que requiere tu vida, el documento que hará de tu desarrollo humano una fuerza de espíritu y acción incontenible para que seas un triunfador”.

Y a continuación, transcribo algunos pasajes que -a mi entender y a modo de resumen- nos permiten conectar con el espíritu del libro (páginas 29 a 32):

“...Ver con los ojos es sólo el comienzo. Cuando vemos y escuchamos plenamente, involucramos el cuerpo, la mente, el corazón y el alma.
* Cuerpo (el resaltado es de mi autoría): la etapa de observación y reunión de información ... Comienza por ser tan abierto e imparcial como sea posible. Mira tanto como puedas y escucha a cualquiera que tenga algo que decir. En cierto sentido, tu funcionas como una cámara de video. Permite que las imágenes y los sonidos te lleguen de manera libre y objetiva.
* Mente (el resaltado es de mi autoría): la etapa de análisis y juicio ... En simultáneo, tu mente toma nota de la situación. Comienza a analizar y sopesar. Permite que todas y cada una de las ideas lleguen a ella. Analiza lo que sucede y nota los fragmentos o soplos de respuestas, las nuevas interpretaciones y las combinaciones novedosas. Otra vez, evita los juicios y los prejuicios. Sé neutral y abierto.
* Corazón (el resaltado es de mi autoría): la etapa del sentimiento ... Adéntrate en aquello que tu corazón siente que está bien. Sentir es más sutil y verdadero que el análisis puro. Este es el nivel en el que las intuiciones repentinas pueden llegarte. Estás incorporando la intuición a esta escena, permitiendo que suceda el momento en que decimos: “¡Eso es!”, el momento en que damos verdaderos saltos cuánticos de creatividad.
* Alma (el resaltado es de mi autoría): la etapa de incubación ... Ahora relájate y espera. Cuando se está incubando una visión, esta se encuentra en un lugar profundo e invisible. Una inteligencia honda e infinita nutre tu visión, adaptándola a tus necesidades y a las de quienes te rodean. Has tenido acceso a algo que es mayor que tú, ya sea que lo llames Yo superior, conciencia pura o conexión divina. Si ninguno de estos términos te funciona, podrías pensar en el alma como “aquello que soy en realidad...“.
“... Los líderes potenciales son enseñados a utilizar sus mentes para analizar varios escenarios hipotéticos. Al dejar de lado el sentimiento, la intuición, el espíritu visionario y la profunda sabiduría del alma, este entrenamiento termina por quedarse corto. Nadie puede negar el simple hecho de que los grandes líderes son también almas grandes ... Pero Nelson Mandela, Abraham Linclon y Mahatma Gandhi fueron más allá y se preguntaron desde lo más hondo de su ser cómo inducir una respuesta diferente, cómo convertir una nueva visión en realidad...”.

Deepak Chopra, es sinónimo de “Hombre Sabio”. “El alma del liderazgo” es un libro recomendado (como todos los de su autoría) para quienes, estén o no, convencidos de formar una “unidad” llamada “Humanidad” que transita por una infinita y constante evolución, deseen sumarse a los que ya hemos emprendido este camino de re-conocimiento, de re-encuentro con nuestro verdadero “SER” ...

Bendiciones.






miércoles, 29 de agosto de 2012

El hombre (casi) perfecto


En su libro “Leyes de Murphy sólo para mujeres”, Ana von Rebeur (de vasta trayectoria como humorista que ha trabajado en revistas y diarios argentinos, colaborado también como guionista de humor para programas de televisión, escrito -junto a otros autores- una obra teatral, editado un suplemento semanal de turismo y colaborado con varias publicaciones electrónicas de España, Uruguay y Argentina entre muchas otras actividades) despliega todo su ingenio y nos introduce en el -al menos para mí- desconocido mundo de las leyes de Murphy aplicadas a las mujeres. Con una exquisitez que invita a la diversión sana, su lectura se transforma en un aprendizaje a través de preguntas,  planteos y reflexiones sobre situaciones y vínculos cotidianos. Imposible dejar de reconocernos.


Con la intención de crear entusiasmo -en quien lea este compartir- para la lectura del libro antes mencionado, les acerco un interesante test que la autora nos propone (página 86), a fin de saber si un hombre es casi perfecto. Aquí va:


  • Dices “cómo me gustaría tomar un café” ... ¡y él te lo trae!.
  • Te dice que estás bella cuando sabes que estás hecha un desastre.
  • Cocina, limpia y ordena por ti.
  • Va a la reunión con la maestra y lleva a tus hijos al pediatra. Repara la lámpara que tienes rota hace seis meses ... sin que se lo pidas.
  • De tanto en tanto te dice: “estás más linda sin maquillaje”.
  • En tu cumpleaños te lleva a comer afuera ... ¡y te dice que pidas lo que quieras!.
  • Adora planchar y lo hace bien.
  • Le encanta masajearte la espalda y no pide nada a cambio.
  • Resuelve un día sorpresivamente, levantar la ropa apilada en una silla y guardarla.
  • A la salida del trabajo, compra cuatro kilos de milanesa de pollo para el freezer.
  • Te regala un gato de angora o un caniche toy ... ¡y se lo lleva a su madre cuando a ti te comienza a molestar!.

El test finaliza con una ilustración que invitaría a cualquier hombre a ser “totalmente perfecto” ... A continuación reproduzco sólo el diálogo original, agregando una imagen tomada al azar:

 
¿Lavaste los platos y fregaste los pisos?
¡Soy tu esclava sexual!
¡Ordena y obedezco!



Una lectura más que recomendada para quien desee abrirse a nuevos conocimientos sobre la propia naturaleza humana en su expresión femenina. Y como bien dice Ana, al finalizar el prólogo, “... que este libro ... te alegre la vida, te alivie tus pesares y te haga sentir que no eres la única a la que le pasan estas cosas...”. Yo lo he disfrutado mucho.


Bendiciones.



martes, 28 de agosto de 2012

El "ósculo" que se da y el "peculio" que se tiene

Continuando con mis incursiones en aras de lograr un mejor conocimiento del gran cúmulo de vocablos con que cuenta la lengua castellana, en esta oportunidad, he decido explayarme respecto a dos términos que me resultan  por demás fascinantes, a saber: “ósculo” y “peculio”.

Muchos de ustedes -tal vez- tengan ya una gran familiaridad con la utilización de ambos o de alguno de ellos, otros -quizás- simplemente hayan oído acerca de su existencia y habrá quienes -probablemente- ni siquiera sospechen que forman parte del vocabulario castellano. A quienes ya estén al corriente del significado de los términos objeto del presente compartir, les hago llegar mis más sinceras felicitaciones. Para quienes estén interesados en sumar dos vocablos más, a fin de acrecentar el caudal de palabras que utilizan para expresarse a diario, a continuación encontrarán -a mi criterio- un aporte interesante. Y para aquellos que ningún interés pueda generarles el hecho de indagar en el significado de estos vocablos, me permito invitarlos a comprobar que “este saber resulta gratis, mejora notablemente la propia estima y atrae buenas vibraciones”.

La Real Academia Española ha definido el término “ósculo” (del latín oscŭlum)  como un “beso de respeto o afecto”. Bien podemos decir entonces que, cuando saludamos -por ejemplo- a un amigo/a con un beso en la mejilla, estamos abocados a la maravillosa experiencia de darle un “ósculo”, es decir, una verdadera muestra de respeto o afecto hacia él/ella. ¡Piensen en la cantidad de “ósculos” que damos en nuestra vida!. ¡Y la cantidad de ellos que también nos dan!. Porque no sólo cuentan los “ósculos” que damos en la mejilla (o que nos dan), también cuentan los que damos en la mano (gesto reverencial, por ejemplo, al saludar a una importante autoridad eclesial) o los que damos en la frente (gesto amoroso, por ejemplo, de una madre hacia su hijo). Hay serios indicios de que un “ósculo” (utilizado aquí como sinónimo de beso) trae saludables beneficios toda vez que -dicen- puede quemar de dos a tres calorías por minuto, contribuye a equilibrar los niveles de estrés, da una sensación de bien-estar, incrementa los niveles de autoestima, tonifica los músculos faciales, ayuda a mejorar los niveles de colesterol y actúa sobre diversas funciones metabólicas. ¡Qué me cuentan!. Bien vale -entonces- la invitación a “besarse más”. ¿Podríamos decir: a “oscularse más”?. A tal efecto, se me ocurre ir ensayando una posible conjugación para un supuesto verbo denominado “oscular”, a saber:

Yo “osculo” 
 Tu “osculas” 
 El “oscula”
Nosotros “osculamos”
Vosotros “osculáis”
Ellos “osculan”

Suena raro, resulta divertido y nos invita a jugar con la imaginación ...




Dejando ahora de lado el “ósculo” y todas sus implicancias, acto seguido, me voy a referir a otro vocablo castellano, por demás, interesante: el “peculio” (del latín peculium). En su acepción más usual, se lo puede definir como el “dinero que particularmente posee cada uno”. Podría también entenderse como un sinónimo de patrimonio al ser el dinero ahorrado poco a poco. Pero el hecho es que, ya sea mucho o ya sea poco, seguramente todos contamos con nuestro “peculio”. Para quien considere que “cuenta con uno escaso”, probablemente no sea un hecho halagador andar comentándolo con otros congéneres. Pero para quien considere que “cuenta con uno abundante”, quizás resulte sumamente gratificante hacer de él, un objeto de ostentación. Al respecto, bien podrían formularse algunas preguntas: ¿Te sientes feliz con el “peculio” que posees al presente?. ¿Tienes intenciones de incrementarlo?. ¿Estás conforme con su cuantía, con su monto?. ¿Te identificas con él o te sientes un administrador del que te ha tocado en suerte?. Sea como sea, lo valioso -a mi criterio- es estar agradecido con el que cada uno cuente y recordar que “el peculio no hace a la felicidad”, “hace a la felicidad lo que hagamos con él”. Cuando compartimos desde el corazón, nos expandimos. Cuando compartimos desde el corazón, fluimos al ritmo de la naturaleza. Cuando compartimos desde el corazón, le abrimos la puerta a la abundancia. Mientras te tomas un tiempo para contestar a estas preguntas y reflexionar sobre tus respuestas, me permito ir ensayando una posible conjugación para el caso de que -algún día- exista un supuesto verbo denominado “peculiar” -utilizado como sinónimo de ahorrar-, a saber:

Yo “peculio” 
Tu “peculias”
El “peculia”
Nosotros “peculiamos”
Vosotros “peculiais”
Ellos “peculian”

Sigue sonando raro, sigue resultando divertido y nos sigue invitando a jugar con la imaginación ...



Deseo que tus días se vean colmados de amorosos “ósculos” y un generoso “peculio” que te permitan estar en sintonía permanente con la plenitud de la VIDA ...

 
Bendiciones.

lunes, 13 de agosto de 2012

Una cuestión de Mente

En su libro titulado “El arte de ser flexible” -de una mente rígida a una mente libre y abierta al cambio-, Walter Riso (cursó estudios universitarios de psicología, se especializó en terapia cognitiva y obtuvo una maestría en bioética; alterna el ejercicio de la cátedra universitaria con la publicación de textos científicos y de divulgación de diversos medios) nos sigue deleitando con sus conocimientos, su vasta experiencia y su gran capacidad para aleccionarnos -esta vez- en relación con aspectos de nuestra mente -a mi criterio- de suma importancia para todos aquellos que deseamos alcanzar la Plenitud en nuestra Vida.

En la contratapa del libro mencionado, podemos leer -a modo de introducción-  que “...Las investigaciones modernas muestran que las personas cerradas y resistentes al cambio no sólo generan un cúmulo de trastornos psicológicos para sí mismas, sino que afectan significativamente a la sociedad en que viven ... La fuerza del pensamiento flexible radica en que, a pesar de la resistencia interior y los obstáculos exteriores, todos tenemos la capacidad de reinventarnos y dejarnos fluir inteligentemente con los acontecimientos de la vida...”.

Al hablarnos del pluralismo, Walter nos acerca una historia que nos permite comprender de qué se trata el tema (la cual transcribo para ustedes): “...Cuentan que un hombre estaba poniendo flores en la tumba de su esposa cuando vio a un anciano chino colocando un plato de arroz en otra tumba. El hombre se dirigió al chino y le preguntó: <Disculpe, señor, ¿de verdad cree usted que el difunto vendrá a comer arroz?>. <Claro, -respondió el chino-: Cuando el suyo venga a oler las flores>...”. Y continúa diciéndonos que “...Una mente flexible quizás habría sentido cierta curiosidad y habría realizado una pregunta menos irónica. Por ejemplo: <Discúlpeme, señor, ¿por qué pone un plato con arroz? No conozco esa costumbre y me gustaría saber más al respecto, si no le molesta.> No es fácil ponerse en el lugar del otro, sobre todo en una cultura que promueve el egocentrismo en todas sus formas. La mente flexible sabe responder y es sensible a otros puntos de vista, sin verse necesariamente en la obligación de aceptarlos. Incluye a los demás, viaja hacia ellos intentando averiguar sus fundamentos y sus creencias. Pero este viaje sólo es posible si se hace con humildad , sin la vanidad del que se las sabe todas...".

Bajo el título “Mentes rígidas versus mentes flexibles” (capítulo 1, página 34), Walter nos pone al corriente de las diferencias entre ambas mentes al señalar que “...Cuando estudiamos la estructura interna de una mente rígida, encontramos una serie de esquemas o rasgos relativamente estables que la definen ... En consecuencia, el pensamiento rígido que se desprende de ellas será: dogmático (quiere imponer su doctrina), solemne (amargado y circunspecto), normativo (conformista y apegado a las reglas), con prejuicios (odios y discriminación), simple (superficial) y autoritario (abuso del poder) ... Por el contrario, la estructura de una mente flexible estará definida por esquemas o rasgos opuestos a los señalados para una mente rígida ... En consecuencia, el pensamiento flexible que se desprende de ellas será: crítico, lúdico, inconformista, imparcial, complejo (holístico) y pluralista...”.

Antes de finalizar el presente compartir, quiero acercarles una serie de consideraciones con las cuales Walter nos instruye respecto al poder del pensamiento pluralista (capítulo 7, página 194) cuando afirma que “...El pensamiento pluralista te permite:
  •  No depender de la autoridad irracional en ninguna de sus formas.
  •  Repartir democráticamente el poder, si lo tuvieras.
  • No seguir a nadie por obligación, sino por convicción.
  • Trabajar en equipo sin explotar ni atropellar a tus compañeros o colaboradores.
  • Comprender que las personas que te contradicen te ayudan a crecer y que, por lo tanto, no necesitas excluirlos de tu vida.
  • Discutir sin ofenderte y sin herir a las personas que no están de acuerdo contigo.
  • No ver el mundo como un espacio de competencia desleal donde debes ganar o perder, sino como un lugar para llevar a cabo tus metas personales.
  • Ejercer el derecho a la desobediencia legítima o civil cuando tu conciencia así lo reclame...”
 
Una lectura más que recomendada para quienes decidan atreverse a VIVIR LA VIDA (así, con mayúsculas). Si tienes la oportunidad de ello ¿qué estás esperando? ...


Bendiciones.








martes, 7 de agosto de 2012

El Amor al Prójimo y su Angel

El Padre Anselm Grün (OSB, monje y sacerdote benedictino, doctor en Psicología, Teología y Ciencias empresariales; consejero espiritual y director de cursos de oración y meditación. Vive en la abadía de Münsterschwarzach, de la cual es prior), en el capítulo 21 (página 79) del libro titulado “Cincuenta ángeles para el alma”, nos deleita con sus reflexiones en relación con el “Angel del Amor al Prójimo” (tal el título del capítulo antes mencionado). A continuación transcribo algunos párrafos que, a mi entender, resultan ser un claro exponente de la  seriedad con la cual, el Padre Anselm, aborda el tema.

“Los periódicos hablan a veces de <ángeles del amor al prójimo> que se entregan en cuerpo y alma a la tarea de atención a enfermos, pobres e indigentes. Sobre todo en el Tercer Mundo, nos encontramos con esos ángeles que ponen su vida al servicio de los necesitados. Pero también entre nosotros hay bastantes ángeles del amor al prójimo. A una mujer le van mal las cosas; ya no ve ninguna solución y decide poner fin a su vida; entonces se dirige a una persona y entabla un diálogo con ella; para la mujer, esta persona ha sido un ángel, pues la ha liberado de la desesperación”

“Estos ángeles del amor al prójimo se ponen a disposición de las personas de su entorno. Ven cuándo y dónde alguien necesita ayuda. Y al momento están en el lugar donde pueden ayudar, sin pensar demasiado en sus buenas acciones. Están dispuestos a intervenir donde hace falta. La premisa de su disposición a ayudar es el coraje que supone implicarse en los asuntos de otra persona y dejarse zaherir(*), pues no siempre es fácil ayudar a alguien que rebosa ira y encono. Entonces el que ayuda recibe mucha energía negativa. Pero si confía en el ángel del amor al prójimo, la energía que el ángel le transmite es más fuerte.”

“Durante mucho tiempo, en el cristianismo se ha pedido sólo amor al prójimo. Y se ha olvidado el añadido formulado por Jesús: <como a ti mismo>. Sólo podemos amar al prójimo si nos portamos bien con nosotros mismos. Algunos sólo quieren tranquilizar su mala conciencia con su amor al prójimo. Otros no se arriesgan. Tienen miedo a admitir sus necesidades y a vivir. Para ellos, el amor al prójimo es sólo una ideologización de su actitud autoagresiva, algo que no les está permitido. Tales formas de amor al prójimo no les ayudan realmente. El que cae víctima de semejante amor al prójimo tiene la sensación de que es utilizado, de que es tratado como un objeto. Y percibe que tiene que estar agradecido de ello durante toda su vida, que está supeditado a aquel que una vez le ayudó.”

“El ángel del amor al prójimo quiere ... más bien hacernos sensibles en el momento presente para aquel que nos necesita ... No es el amor al prójimo que nos proponemos y que, cuando llega la noche, podemos anotar como una proeza ...El ángel del amor al prójimo me da el impulso ... Pero cuando ayudo, no lo hago para aparecer ante mí mismo como una persona excepcionalmente buena, sino, sencillamente, porque la necesidad ... lo pide a gritos ... La mano derecha, la mano consciente, ayuda sin reflexionar en ello, sin que la mano izquierda, el lado inconsciente, tenga conocimiento de ello. Mi buena acción no se graba en mi inconsciente como un sentimiento de que soy moralmente bueno o incluso como un sentimiento de orgullo por ser un ser especial.”

“El ángel del amor al prójimo está a nuestro lado cuando vemos que alguien ya no sabe qué hacer para salir de una situación. Pero a menudo nosotros no le damos la oportunidad. El nos da el impulso necesario para acercarnos a otra persona, pero no queremos oírle. Seguimos nuestro camino, queremos alejar de nosotros al ángel del amor al prójimo para que nos deje en paz ... Si hacemos aquello que nos anima a hacer, entonces experimentamos un sentimiento de libertad y alegría. Percibimos que el amor al prójimo también nos hace bien ... Entonces no nos construimos imaginarios castillos con nuestra buena acción.”

“Te deseo muchas experiencias positivas con tu ángel del amor al prójimo. Que te abra los ojos para que veas dónde eres solicitado. El ángel del amor al prójimo te pondrá en contacto con un aspecto de tu alma que te hace bien. Este ángel hace que tu alma florezca. La colma de amor ... no te sentirás exhausto o agotado, sino que percibirás que tu alma cobra vida, se ensancha y se llena de alegría. También te deseo que, cuando te veas en apuros, haya ángeles del amor al prójimo que tengan el valor de acercarse a ti, implicarse en tu problema y recorrer contigo un tramo del camino.”

Antes de finalizar este compartir, quiero invitarlos a tomar consciencia de que somos todos partícipes de este maravilloso “ágape” (algunos filósofos griegos del tiempo de Platón emplearon este término para designar, por contraposición al amor personal, el amor universal, entendido como amor a la verdad o a la humanidad) que nos congrega, sin división alguna, muy especialmente en esta etapa de nuestra evolución como Seres Humanos.

(*) censurar con burla o malicia, humillar, ridiculizar.

Bendiciones.



martes, 24 de julio de 2012

El fin de los opuestos: entre el Bien y el Mal

Parece ser que la tan antigua disputa entre el Bien y el Mal o entre el Mal y el Bien -sólo por nombrar un par de opuestos- se encuentra cada vez más cerca de llegar a su fin.

Merced a la audacia de todos aquellos que, aún a riesgo de ser tildados de “chiflados” por los científicos más conservadores, se atrevieron a seguir indagando en las profundidades de lo desconocido, contamos hoy con innumerables pruebas que demuestran la existencia de “la unidad en los opuestos” y que -sin duda alguna- puede definirse con la expresión: “Todo Es Uno”.

En este nuevo orden que se nos plantea, el Universo nos invita a dar un paso más en nuestro nivel de evolución de Consciencia. La denodada y eterna lucha entre el Bien y el Mal o entre el Mal y el Bien, parece encontrar su fin en la concepción universal de “la unidad que se encuentra formada por los opuestos”. Los entendidos en la materia bien saben que, por ejemplo, un imán para poder cumplir con su función debe constar de:
  • Un eje magnético: que viene definido como la barra de la línea que une los dos polos.
  • Una línea neutral: entendiéndose por tal la línea de la superficie de la barra que separa las zonas polarizadas.
  • Los polos (son dos): o también llamados extremos del imán donde las fuerzas de atracción son más intensas. Estos polos son: el “polo norte” y el “polo sur”. Cabe aclarar que no deben confundirse con positivo y negativo pues los polos iguales se repelen y los diferentes se atraen.
Ahora bien, yo me pregunto: ¿hay alguien que pueda demostrar que sin la presencia de uno de sus polos (cualquiera de ellos) un imán pueda existir como tal?. Evidentemente, sería inexacto dar cabida a semejante hecho. Es entonces cuando una serie de interrogantes afloran en mi mente:
  1. ¿y si nada fuera bueno o malo?
  2. ¿y si todo fuera bueno y malo al mismo tiempo?
  3. ¿y si la unidad se forma con los opuestos: porqué tenemos la bendita costumbre de denostar a un extremo para beneficiar al otro?
  4. ¿y si la finalidad (o el fin) de los opuestos fuera la de llegar a re-encontrarnos con la única verdad que existe, es decir que “Todo Es Uno”?
  5. ¿vale la pena, por tanto, seguir gestando la eterna lucha que crea divisiones donde sólo hay unidad?
  6. ¿se podría concebir un nuevo lenguaje que simplemente tenga su asiento en el “Ser” sin necesidad de calificar con términos que impliquen división entre contrario y semejante?

Por suerte, la física cuántica está dando pasos agigantados en su evolución como ciencia y, en la actualidad, goza de un crédito que pocos le habían concedido, tan sólo, unas décadas atrás. Gracias a ella podemos, hoy en día, tener una mayor comprensión de los caminos que nos llevan al encuentro con “la unidad” contenida en todo y en todos. Y al ir siempre por más, asegura nuestra constante y progresiva evolución como “Seres Humanos”.




Bendiciones.